Presentación de Herramienta Nº 22

Cuando la violencia social que el neoliberalismo implica se transforma en la forma más abierta y generalizada de violencia que es la guerra, se impone la sensación de que es impostergable una acción colectiva contra tanta barbarie. Este es el significado profundo de la gran jornada mundial  contra la guerra del 15 de febrero de 2003 y, todo lo indica, este imperativo de enfrentar prácticamente las agresiones del capitalismo imperialista será uno de los rasgos distintivos de los tiempos que vienen.

Se impone también, concomitantemente, un esfuerzo teórico acorde a las exigencias práxicas del movimiento social. Por ello, éste número 22 de Herramienta comienza aportando análisis e informaciones para la mejor comprensión de las raíces y alcances de la intransigencia guerrerista de los Estados Unidos que, enfocada hoy en Irak, considera sin embargo al planeta todo como su terreno de operaciones.

Charles-André Udry aborda la nueva fase del imperialismo estadounidense y el entramado económico y político que aceita la maquinaria militar. Y en un reportaje realizado en París, horas después de las gigantescas manifestaciones contra la guerra, Gilbert Achcar destaca la importancia del movimiento mundial contra la guerra que en estos días se ha puesto de pié. También, aunque escrito con cierta anterioridad, François Chesnais hace una significativa contribución a la comprensión  de la situación mundial mostrando las raíces y consecuencias del crack bursátil “rampante” que marcó la segunda mitad del 2002 y advirtiendo que la crisis instalada en el centro mismo del imperialismo impulsa a una redoblada agresividad, en la que se inscribe la guerra contra Irak.

Esta primera parte de la revista incluye también una inicial y auspiciosa colaboración de Franz Hinkelammert, quien, desde el Departamento Ecuménico de Investigación que dirige en Costa Rica, explica el dramático crecimiento de la exclusión de gran parte de la población mundial recurriendo al concepto de estancamiento dinámico y señala que las soluciones alternativas sólo podrán ser impuestas en contra del sistema y los actuales dueños del poder.

Destinamos otro gran espacio a Latinoamérica y, en primer lugar, a Brasil. En contraposición con las consideraciones edulcoradas que gran parte del “progresismo” latinoamericano e internacional hacen de Lula y su gobierno, presentamos un material de inapreciable valor y originalidad que ilustra la dimensión de las confrontaciones políticas y sociales que maduran en el seno del país-continente. José Luis Fiori nos presenta los hilos de la madeja del Brasil que lleva a la presidencia de Lula. Ricardo Musse ofrece sus consideraciones sobre el nuevo gobierno, Francisco de Oliveira aborda el enigma de Lula: ruptura o continuidad, Jacob Gorender advierte que se trata de un mandato enmarcado en la derechización mundial, y Ricardo Antunes nos acerca una visión contextualizada de el Brasil de Lula y algunos de los desafíos de la izquierda social. Vale destacar que esta sección, escrita por autores brasileños, está íntegramente constituida por trabajos originales escritos para el primer número de Margem Esquerdo, la flamante revista dirigida por Ricardo Antunes, a quien debemos agradecer tan generosa colaboración con Herramienta.

El proceso abierto en Argentina hace ya más de un año, sigue marcado por el contraste entre la constante expoliación neoliberal y la recolonización imperialista, con sus dramáticas consecuencias socioeconómicas, y la movilización popular expresada en la diversidad y riqueza de las luchas y los movimientos sociales y políticos que buscan organizarse y afirmar su autonomía, actualizando y renovando el debate sobre las alternativas al capitalismo y la lucha por la revolución. En este marco, Edgardo Logiudice examina avances y retrocesos a lo largo del 2002, prestando particular atención a las nuevas formas de relación de los movimientos sociales con (y contra) el Estado, y lo que ello implica para la concepción misma de la lucha política contra el sistema. Presentamos también un significativo trabajo sobre el desempleo como espacio de subjetivación y los piqueteros, en el que Ana Dinerstein propone un agudo y polémico enfoque que subvierte la conceptualización misma de “la falta de trabajo” y la relación de los movimientos piqueteros con el capitalismo. Finalmente, Eduardo Rosenzvaig nos enfrenta con un crudo diagnóstico de la desintegración social y la alienación en esta Argentina de la desolación, señalando que el incendio de diciembre de 2001 y lo que siguió muestran la posibilidad y potencialidad de una política de la moral inscripta en el rechazo radical a un sistema de monstruosas desigualdades que debe ser abolido para que la humanidad sobreviva. 

Desde un plano más general, las otras secciones de la revista aportan también valiosos materiales para el debate y la crítica marxista de los problemas de nuestro tiempo. Antonino Infranca explora la categoría de trabajo y la filosofía clásica en el último Lukács, Lelio La Porta analiza críticamente la postura de Arendt ante los problemas de la revolución, Michael Lowy escribe sobre la moderna barbarie del siglo XX y la dialéctica de la civilización, Gabriel Vommaro y Ariel Wilkis  vuelven a Marx para proponer una renovada indagación de la relación entre el trabajo alienado y la teoría del valor.

Por último, pero no en importancia, queremos destacar el interés y significación de la sección que destinamos a dar continuidad al debate abierto con la edición de Cambiar el mundo sin tomar el poder. El significado de la revolución hoy y las tan polémicas como exitosas presentaciones de John Holloway que Herramienta contribuyera decisivamente a organizar a fines del año pasado. Publicamos en este número la renovada actualidad de la revolución: respuesta a Aldo Romero, de John Holloway, y nuevas contribuciones al debate: tomar el poder, no; construir el contrapoder, de Andrés Méndez, ¿Cambiar el mundo sin tomar el poder?, de Francisco Fernández Buey y La historia brilla por su ausencia, de Renán Vega Cantor.

El 11 de febrero pasado falleció nuestro compañero Eduardo Martedí, en estas páginas le rendimos homenaje.