'Lenin-Marx. Edición, introducción y notas de Miguel Vedda'

Edición, introducción y notas de Miguel Vedda

Buenos aires, Gorla, 2005, 198 páginas.

La edición conjunta de los estudios aquí reunidos ofrece al lector de habla hispana la posibilidad de acercarse a aspectos esenciales del marxismo. A pesar de haber sido producidos a partir de situaciones históricas concretas, y con una diferencia de treinta años, ambos estudios se complementan; tanto en lo que respecta al tema -dos figuras centrales en la historia del marxismo-, como en lo concerniente a la evolución intelectual de György Lukács. Esta complementación exige, sin embargo, un esfuerzo, por parte del lector, a fin de no caer en aquella parálisis teórica contra el cual estos ensayos mismos se erigen.

El estudio escrito en ocasión de la muerte de Lenin constituye un intento teórico de rescatar aquellas facetas que caracterizan al líder, no tanto como un incomprensible genio singular, como en cuanto un teórico de la praxis: un pensador que, lejos de limitarse al horizonte esquemático que las categorías tradicionales ofrecían para el análisis de la realidad concreta, acentuó el carácter mediador de estas, concibiéndolas como herramientas teóricas que validan su pertinencia solo a partir de las tendencias históricas. La perspectiva revolucionaria que se halla en la base del estudio, aquella que, superando la concepción de la realidad histórica expuesta en Teoría de la novela (1914) como "la época de la pecaminosidad consumada", es presentada como "la época de la actualidad de la revolución", determina la interpretación lukacsiana; sobre todo si se tiene en cuenta que el estudio está, históricamente, a las puertas del llamado "periodo estable del capitalismo" postrevolucionario.

El hecho de que el texto sobre Marx, hasta hoy inédito en castellano, se centre en la evolución juvenil del filósofo, abre una de las perspectivas a partir de las cuales se puede rastrear la complementariedad ya mencionada. Escrito en el punto de partida de aquel período que Lukács caracterizara como de "renacimiento del marxismo" (1954), el estudio expone, a través de un desarrollo concentrado y claro, la compleja unidad evolutiva del fundador del materialismo histórico y dialéctico. El centro nodal de la "coherencia de su pensamiento" juvenil lo encuentra Lukács en los Manuscritos económico-filosóficos de 1844, que representan la culminación teórica de su periodo temprano: desde la tesis doctoral sobre la Diferencia entre la filosofía de la naturaleza de Demócrito y la de Epicuro, pasando por su actividad publicística, y por Acerca de la cuestión judía y Para una crítica de la filosofía del derecho de Hegel. Introducción. A partir de una acabada crítica de la filosofía hegeliana, y en plena concordancia con los estudios que realizara sobre la historia de la Revolución Francesa y la economía política clásica, y con su acercamiento al movimiento obrero, los Manuscritos económico-filosóficos representan el salto evolutivo de Marx, desde su inicial postura democrático-revolucionaria (postura que ya representaba lo más avanzado del pensamiento progresista de la época, frente a teóricos del neohegelianismo como Stirner y Bruno Bauer) a la consciente postulación del socialismo, en cuanto heredero y superador de las consignas revolucionarias de la burguesía; por otro lado, los Manuscritos, exponen la multilateralidad analítica a partir de la cual Marx elabora la superación del idealismo filosófico.

La tardía publicación de los Manuscritos -obra solo parcialmente inaccesible antes de 1932- ilumina retrospectivamente de un modo particular el estudio sobre Lenin. Pues si bien aquí todavía se atisban los elementos idealistas que caracterizaran Historia y conciencia de clase (1923), es posible advertir una crítica anticipada a la burocratización estalinista y al sectarismo ideológico consecuente (rastreable sobre todo en las consideraciones acerca del papel del Partido en relación con las masas revolucionarias y los consejos obreros). El reconocimiento de la postura de Lenin como un tertium datur frente al carácter positivista hegemónico del materialismo promulgado por los representantes de la Segunda Internacional, así como ante el voluntarismo izquierdista (del que el propio Lukács formara parte en su inicial período marxista) responden también, según el filósofo húngaro, a la actitud teórica que privilegia, por sobre todo fetichismo especulativo, el punto de vista de la totalidad. La relevancia que esta categoría obtiene en los dos estudios expresa, de igual modo, la tendencia que distingue los análisis de Lukács, tanto en lo que respecta a una situación determinada, según puede observarse en el estudio dedicado a Lenin, como en relación con el desarrollo histórico concreto, expuesto en el estudio sobre Marx. El "Postfacio" que sigue al Lenin, escrito en 1967, puede ser visto, en este sentido, como un elemento articulador de la distancia temporal de ambos textos. El estudio preliminar, a cargo de Miguel Vedda esclarece aspectos esenciales tanto respecto del contexto de producción de los estudios como del desarrollo intelectual de Lukács. El cuerpo de notas también facilita y enriquece la lectura de estos textos indispensables, por su valor histórico y metodológico.