«Táctica y ética -Escritos tempranos (1919-1928)», de György Lukács

Introducción de Antonino Infranca y Miguel Vedda.

Traducción y notas: Miguel Vedda.

Buenos Aires, El cielo por asalto, 2005, 249 páginas.

El punto nodal, aparentemente ausente, de los escritos aquí reunidos lo constituye la obra maestra del periodo juvenil de Lukács: Historia y consciencia de clase (1923). Esta aseveración no solo expresa la complejidad de una obra que ha determinado de un modo significativo el desarrollo de filófosos como Walter Benjamin y Theodor Adorno; a su vez, comprende la peculiar articulación que entrelaza los artículos presentados por primera vez en español. El campo de influencia de Historia y consciencia de clase contiene, por lo tanto, no solo aspectos que se mantendrán en su desarrollo, sino también su pre-historia.

Lukács había establecido que Teoría de la novela (1914-15, publicado en 1916), su diagnóstico literario apocalíptico acerca de la vida contemporánea, sirviera de introducción a otro libro, dedicado a Dostoievski, en el que habría de desplegar los motivos positivos que el joven filósofo creía reconocer en la configuración artística del autor de Crimen y Castigo. Esa continuación quedó trunca, en gran parte debido a las consecuencias de la primera guerra mundial. En 1918, se produjo su ingreso al Partido Comunista Húngaro, y, en lugar de dar término al ‘proyecto Dostoievski’, produjo su primer libro marxista, que abre el presente volumen: Táctica y ética (1918). Las complejas condiciones teóricas que marcaron el inicio de su actividad política se pueden rastrear en la permanente presencia del escritor ruso en su obra: parafraseando la sentencia pronunciada por el hermano del starets Zósimo según la cual "en verdad cada uno es culpable ante todos por todos y por todo"[1], Lukács fundamenta su justificación de la práctica terrorista, sosteniendo que "todo el que se decide actualmente por el comunismo está, pues, comprometido a cargar con la misma responsabilidad individual por cada vida humana que muere por su causa en la lucha, que la que le cabría si él mismo la hubiera matado."[2] Tal idealismo místico, que estructura los textos iniciales del libro, les adjudica, hoy, un tinte documental, para el que resulta indispensable tener en cuenta su contexto de producción.

Pero también expresa el punto inicial de un desarrollo -baste mencionar que el artículo ¿Qué es marxismo ortodoxo?, reformulado, pasará a ocupar un lugar en Historia y consciencia de clase. Los textos que le siguen, cronológicamente, indican el modo en el que el joven Lukács se irá desprendiendo de aquel optimismo utópico que afirma la necesidad moral de la práctica directa, en procura de un análisis que considere las posibilidades acción adecuadas a la situación histórica concreta. Los Escritos tempranos, referidos a las cuestiones organizativas del PHC, se manifiestan ya sobre hechos puntuales (para el que el detallado estudio introductorio sirve complemento), aun cuando las críticas que le dedicara Lenin en ocasión del artículo Sobre la cuestión del parlamentarismo evidenciaran restos voluntaristas aún no superados. En todo caso, la tendencia que lo llevara a acentuar una praxis inmediata, acorde al movimiento de las masas proletarias, se alimentaba del rechazo, característico desde su etapa premarxista, por toda reificación de las estructuras políticas y sociales.

Las Reseñas de 1924-1925, indican un momentáneo abandono de cuestiones prácticas. En ellas se puede observar el modelo crítico que lo llevará a rechazar tanto los postulados del materialismo vulgar, representado por Bernstein, Karl Kaustky y Bujarin, como los provenientes del campo de la filosofía burguesa, en nombre de una interpretación marxista, que mostrara su máxima expresión en Historia y consciencia de clase, exponente fundante del ‘marxismo occidental’. La reseña a La nueva edición de las cartas de Lassalle, y el extenso artículo dedicado a la figura de Moses Hess, expresan, en el plano teórico, la superación de las tendencias voluntaristas que lo marcaran en Táctica y ética, y una clarificación conceptual en torno a la filosofía clásica alemana (sobre todo en función de las interpretaciones de Fichte y de Hegel), cuya superación representa el marxismo. Y una superación que presupone la conservación. Las Tesis de Blum, documento que Lukács elabora por pedido del Partido acerca de la situación húngara y las tareas del PCH en 1928, y por el que fuera expulsado del partido y "enviado" a Moscú para que allí continuara su investigación filosófica, manifiestan ese sentido aparentemente contradictorio del término, en la figura de la dictadura democrática, que Lukács opone a la fracción del Partido que abogaba, de un modo abstracto y anacrónico, según su perspectiva, por la consolidación directa de una dictadura del proletariado. La concepción de la democracia burguesa como un campo de lucha indispensable y transicional hacia el socialismo, y la necesidad de resguardar su "marco" democrático, descansa, en Lukács, en la evidente fascistización que advierte en Europa; proceso fascista que, lejos de promoverse en dictámenes adversos a los intereses inmediatos del proletariado, se enfoca precisamente en su captación. Que las aseveraciones lukacsianas se vieran corroboradas por el proceso histórico, enuncian uno de los aspectos de su compleja evolución intelectal. Con la llegada al poder del Nazismo la actividad de Lukács se centrará en combatirlo desde el exilio al que fuera forzado por los escritos que advertían sobre su peligro.


[1] Dostoyevski, Fiodor; Los hermanos Karamazov. Trad: Ledesma Miranda. Madrid: Edaf. 1991. Pág. 333.

[2] Lukács, György; Táctica y ética. Escritos tempranos (1919-1928). Trad: Miguel Vedda. Buenos Aires: El cielo por asalto. 2005. Pág. 32.