As esquinas perigosas da História. Situacoes revolucionárias em perspectiva marxista, de Valério Arcary

San Pablo, Xama Editora, 2004, 237 páginas.

Reseñar un libro es presentarlo a un público que no conocemos pero que suponemos interesado en conocer la obra. Reseñar un libro presenta dificultades. Normalmente, se presenta como un todo acabado del cual procuramos enunciar las tesis. El desafío que el libro de Valerio nos presenta es otro. Producto de una tesis universitaria Las esquinas peligrosas… se muestra vivo, rico, abierto.

¿Tiene sentido, hoy, en el Brasil, una tesis sobre la revolución? Valerio nos dice -y nos convence- que sí, y presenta un rico mosaico de desdoblamientos histórico-concretos. Al contrario de quienes piensan el fenómeno revolucionario como un mero cálculo militar o el producto inexorable de una crisis catastrófica, Valerio, combinando pasión militante con sensibilidad de investigador, revela que el marxismo es, fundamentalmente, una ciencia experimental de la política.

Valerio se posiciona claramente contra el determinismo, no huye del análisis de situaciones complejas que podrían poner en aprietos al militante ciego y se refiere no solamente a los impasses de los objetivistas (Kautsky, por ejemplo), sino también a los subjetivistas que sobreponen sus deseos a la realidad. Moviéndose desde una rica bibliografía elabora un mapa profundo de las coyunturas revolucionarias.

Trabaja con las determinaciones de la reestructuración capitalista combinándolas dialécticamente con el peso de las instituciones vigentes aquí y ahora. Se pregunta por qué las masas, incluso en momentos de extrema privación, se dejan atrapar pacíficamente en lugar de -al revés- entrar en procesos abiertamente insurreccionales. No hay, concluye, respuestas fáciles o abstractamente universales.

Del análisis resulta la construcción de una teoría política de la revolución. Norberto Bobbio afirmó que el marxismo no consiguió elaborar una teoría del Estado. Se podría decir, con su misma lógica, lo mismo sobre la revolución. Valerio, a partir de Lenin, Trotsky y Rosa, demuestra el error fundamental de este análisis: sólo es posible construir una teoría abierta de la revolución. Una teoría marcada por las ricas y contradictorias determinaciones nacionales e internacionales, del movimiento de las clases y de los “humores de las masas”.

Rechazar el determinismo (ya sea economicista, o politicista) significa negar la tesis de que en la realidad hay una verdad previamente trazada. El mundo no camina necesariamente hacia el socialismo. La revolución no faltó a la cita, como le gusta afirmar a un cierto tipo de intelectuales. Valerio va más allá y afirma que “sin teoría de la Historia” no se puede practicar científicamente el oficio de historiador.

Proceso abierto, “síntesis de múltiples determinaciones”, clases y situaciones revolucionarias conviven con el capital, “contradicción en proceso”. Convivencia contradictoria que se revela como el gran laboratorio de la teoría. Descifrar el enigma es actuar concientemente en la Historia. Gramsci afirmó: “Marx significó el ingreso de la inteligencia en la Historia”. De todo esto trata el libro.

Finalmente queremos resaltar que la obra de Valerio es una lectura obligada para los que se interesan por la vida social, para los que quieren la revolución, para los que la conjuran. Lo mejor de una reseña no es agotar la temática del libro, sino convencer al candidato a lector de que vale la pena hacerlo.

Carpe diem.