VI ENCUENTRO LATINOAMERICANO DE REVISTAS MARXISTAS.

 

 
VI ENCUENTRO LATINOAMERICANO DE REVISTAS MARXISTAS
MONTEVIDEO, 20 AL 23 DE SEPTIEMBRE DE 2000.
 
Nuevamente nos hemos reunido los representantes de un importante grupo de publicaciones marxistas del continente (en esta ocasión unas veinte), entre las que se encuentra HERRAMIENTA, y cientistas sociales,  para discutir los problemas actuales de los pueblos de América Latina y del mundo. A este Encuentro se presentaron unas 60 ponencias (6 fueron presentadas por redactores de nuestra revista), que fueron discutidas en 11 talleres, organizados temáticamente. Los temas fueron: El socialismo de cara al nuevo siglo; La clase obrera hoy; La lucha ideológica de nuestra época; Las organizaciones políticas; Las luchas populares en América Latina; Problemas de la sociedad de nuestro tiempo; Estado poder y dominación; Movimientos sociales y luchas de clases; La globalización capitalista; La experiencia del socialismo histórico, un balance necesario; y La estrategia revolucionaria hoy. Los representantes de Espaco Marx Sao Paulo, Brasil, publicarán en la página Internet de la Red Marx Latinoamericana, www.redmarx.net todas ponencias del Encuentro.
 
Asistieron aproximadamente 250 concurrentes a los distintos talleres, de los cuales unos 30 provenían de Brasil, Argentina, Cuba, Italia, Francia y México, representando a revistas o en forma independiente como, por ejemplo, un grupo de catedráticos marxistas de las universidades brasileñas. La edad promedio de los participantes reflejaba una mínima –casi diríamos, nula- asistencia juvenil. Llamó la atención la falta de participación de los estudiantes, a pesar de que el encuentro se realizó en instalaciones de la Universidad de la República. Tal vez faltó un trabajo previo más intenso de divulgación del evento. Con mayor razón, cuando en esos días y a la noche se realizó el seminario, que informamos en nota aparte, sobre “el mundo del trabajo, a cargo de Ricardo Antunes –también participante del Encuentro- que contó con una concurrencia de más de 50 jóvenes. Del mismo modo hubiera sido muy importante una presencia más significativa de activistas y dirigentes sindicales, especialmente de representantes de gremios en conflicto.
 
Llegaron al Encuentro colaboraciones y saludos de James Petras y de Toni Negri, quienes no pudieron asistir, el primero, por otros compromisos en Buenos Aires, y el segundo, por su encarcelación en Italia. En la última jornada los concurrentes definieron su apoyo a los nuevos movimientos internacionales contra el capitalismo, como los de Seattle y Praga, y al futuro encuentro mundial contra el neoliberalismo previsto para el 2001 en Ciudad Juárez, México. Los asistentes aprobaron muy especialmente una declaración contra el llamado “Plan Colombia” del imperialismo norteamericano. A pesar de la diversidad de temas, hubo algunos que atravesaron, en mayor o menor medida, casi todos los talleres: la discusión sobre la globalización, su significado y sus desafíos al movimiento obrero y la izquierda, y las ya mencionadas manifestaciones de un internacionalismo de nuevo tipo. Hubo otros temas, sin embargo, como la problemática de género, que prácticamente no fueron abordados en las discusiones.
 
Hubo una notoria desigualdad en las ponencias, y en sus tratamientos. Encima, debido a comprensibles motivos económicos y organizativos no se pudo disponer de copias impresas, lo que impidió encarar una discusión más ordenada y fructífera. No pocos de los exponentes debieron leer sus trabajos en el mismo taller, reduciendo el tiempo para discutir. La distribución de un disquete con el conjunto de las ponencias, fue una medida necesaria pero insuficiente para suplir esta deficiencia. La desigualdad a la que nos referimos se dio en el método con que se desarrollaron los trabajos. Al lado de textos que reflejaban un trabajo serio y fundado, hubo otros muy cercanos al discurso de barricada, a argumentos trillados o tratamientos superficiales de temas que merecían un estudio más profundo, y algunos parecían discursos hechos para aprovechar la ocasión de tener un auditorio que de otro modo no habrían logrado. Creemos que no todos los que concurrieron asumieron el desafío de debatir ideas y avanzar en la comprensión de los fenómenos sociales y políticos contemporáneos. De ahí que algunos de los presentes prefirieron la comodidad y la tranquilidad de los argumentos trillados.
 
No obstante, podemos afirmar que en varios de los temas se instaló el debate. Por ejemplo, en los de “la clase obrera hoy”, “la globalización capitalista”, y el “balance de la experiencia del socialismo histórico”. Esta es una visión incompleta, pues no pudimos asistir a la totalidad de los talleres. En los tres mencionados se presentaron ponencias de redactores de Herramienta. Lamentablemente, no hemos creado las vías necesarias para la tan necesaria continuidad de estos debates. Terminan las jornadas, nos despedimos, prometemos volver a encontrarnos el año que viene, y luego? A nuestro entender, hubiera sido deseable dotarnos de un canal adecuado para que algunos de estos trabajos, previamente seleccionados (habría que discutir los criterios), puedan ser conocidos, estudiados, comentados o criticados por una audiencia más amplia. Por ello nos parece que se repiten dificultades que no han sido superadas, y todos los participantes deberíamos esforzarnos por resolverlas. 
 
Ante los grandes cambios acaecidos en la arena mundial y en la lucha de clases en las últimas décadas, es evidente que la necesidad de un rearme teórico y estratégico de la izquierda también se hace notar en nuestro continente, y creemos que la celebración de este tipo de encuentros refleja la conciencia de esta necesidad. Aún con las desigualdades ya mencionadas, ha sido evidente en no pocos de los trabajos presentados una evidente solidez teórica en el tratamiento y en la búsqueda de respuestas a los nuevos problemas. Aspiramos a colaborar con propuestas para llegar a una deseable coordinación entre las revistas e intelectuales participantes, que vaya más allá de la distribución o intercambio esporádico de ejemplares.
 
Dado que nuestra revista participó por tercera vez en este tipo de encuentros, habiendo sido la primera el IV Encuentro en Buenos Aires (1998) y la segunda el V Encuentro en Sao Paulo (1999), creemos importante intentar contribuir a un balance que ayude a mejorar los mismos, teniendo en vista la preparación del VII Encuentro, que tendrá lugar en Buenos Aires el año próximo. Estas observaciones están dirigidas a tratar de superar las deficiencias que aún existen, a nuestro parecer. En las reuniones preparatorias del año próximo deberíamos hacer el esfuerzo por lograr que a la continuidad ya lograda de los Encuentros se sumen verdaderos avances en la elaboración y extensión del pensamiento de la izquierda latinoamericana.