Seminario internacional sobre género en Chiapas.

21 de Mayo - 1 de Junio de 2000.

 1.       Motivación
 ¿Cómo se puede luchar contra la injusticia social diciendo que la igualdad entre hombres y mujeres es algo secundario?
 ¿Cómo es posible que el presidente de una federación sindical de trabajador@s en maquiladoras de Centro América sea un hombre, cuando el 90 % de l@s trabajador@s son mujeres?
 ¿Cómo es posible que la líder internacional de un movimiento social, con una gran experiencia de movilización y transformación social a nivel regional y nacional, siga preguntándose cómo son físicamente los órganos
sexuales de una lesbiana?
 
¿Cómo es posible que los movimientos de mujeres campesinas en Asia estén en su mayoría dominados por hombres?
 
¿Cómo es posible que existan mujeres que luchan contra el patriarcado pero no contra el racismo?
 
¿Cómo es posible que alguien dedique su vida a luchar contra la miseria e injusticia creada por el Banco Mundial y le parezcan normales las palizas que el vecino le da a su mujer?
 
 
Amanda siguió adelante. No corría. Caminaba lentamente con su pequeña bolsa. Todo lo que tenía estaba dentro de esa pequeña bolsa. Su pelo suelto y la sonrisa ancha. Respiraba y sentía el aire entrando en su pecho. Estaba viva, después de que su cuerpo cumpliera los 36 años, estaba viva por primera vez.
 
Nacida en la miseria de una guerra. No cumplido el año ya había recibido el primer golpe de su padre. Padre borracho, desplazado de sus tierras. Casada a la fuerza a los 15 años. Estéril, por milagro no muerta, después de un aborto. Ciego su ojo izquierdo por una paliza. Abiertas su espalda por el trabajo duro.
 
Pero hoy camina erguida, la cabeza alta y la mente limpia. Hoy ha dicho BASTA. Hoy tiene la fuerza necesaria para buscar una buena razón por la que seguir viva.
 
Sí, ha dicho “basta”. ¿Y ahora? ¿Qué le espera? Sí, la cabeza alta, pero l estómago vacío. Sí, ha gritado “basta” con todo su escuálido cuerpo, ¿y ahora qué? ¿Dónde está la alternativa?
 
Hay cientos de millones de Amandas en todos los continentes, también en Europa Occidental, donde la discriminación y la violencia contra las mujeres sigue siendo un  hecho cotidiano. El patriarcado deja su huella
en las vidas de miles de millones de anónimas mujeres, de mujeres mutiladas física y/o mentalmente, de muchas que escogieron la libertad,de algunas que la consiguieron, de las que murieron asesinadas en la lucha por su dignidad, de muertas de hambre, putas, madres, artistas, científicas, políticas, revolucionarias, campesinas... Muchas de estas mujeres han roto sus cadenas y se han organizado con otras mujeres para salir adelante juntas y luchar por una sociedad libre de opresión patriarcal. Otras han vuelto a casa después de intentar ser libres, pues es difícil enfrentarse solas a lo que ha sido siempre su mundo y su vida.
 
El incremento de las desigualdades sociales causado por las políticas neoliberales y el creciente despotismo de las compañías multinacionales y las instituciones globales (OMC, FMI, Banco Mundial, etc.) están empeorando visiblemente la situación socioeconómica de las mujeres, que se ven cada vez más discriminadas, empobrecidas y destituídas, pues estas políticas inhumanas les afectan mucho más severamente que a los hombres. Por otro lado, movimientos de base de todo el mundo, que representan diferentes sectores sociales afectados por la globalización (mujeres, campesin@s, indígenas, trabajador@s, pescador@s, minorías étnicas, etc.), se dan cuenta de que tienen que unir sus fuerzas para poder transformar la sociedad, pues hoy en día los problemas no se
pueden solucionar organizándose dentro de un país ni dentro de un solo sector social..
 
La experiencia nos ha mostrado que como primer paso, es necesario incrementar la capacidad de análisis respecto a las relaciones de género de organizaciones que representan a diferentes sectores sociales, muchasde las cuales nunca han tratado la cuestión del patriarcado.
 
Se necesita educación, formación, hacer conscientes y capaces de análisis a las organizaciones, a las gentes, a los pueblos. Analizar y ser conscientes de la realidad de un sistema brutal llamado patriarcado, de la realidad racista, de la realidad económica. Y una vez conscientes construir alternativas, construir estrategias para alcanzar esas
alternativas. Resistir y construir. No basta la información, se necesita la concientización.
 
Ya existen redes, ya existen grupos trabajando en proyectos locales.
Intercambiemos esta información, creemos nuevos proyectos, estrategias de resistencia comunes, pongamos las redes en contacto, aprendamos unas de las otras, hagámonos fuertes contra el enemigo común, el sistema
patriarcal, el racismo, el neoliberalismo. Integremos las luchas. 
Busquemos nuevas herramientas. Empezaremos con un seminario dirigido sobre todo a mujeres y hombres con ganas de introducir estas discusiones dentro de sus movimientos.
 
 
2.       Aporte a la Acción Global de los Pueblos (AGP)
 
 
Si solamente vienes a ayudarme, puedes volverte a casa.
Pero si consideras mi lucha como parte de tu lucha por la supervivencia,
 
quizás podemos trabajar junt@s.
Mujer aborigen australiana
(cita al comienzo del manifiesto de la Acción Global de los Pueblos)
 
La segunda conferencia de la AGP tuvo lugar en Bangalore entre el 23 y el 26 de agosto de 1999. En los tres días previos a la conferencia tuvieron lugar diferentes mesas temáticas, entre ellas una sobre género.
Si dejamos aparte la gran participación de compañeras de la India, podemos decir que en esta conferencia hubo un claro retroceso en la participación de grupos feministas en comparación con la primera conferencia, debido al escaso financiamiento con el que contó la conferencia. A pesar de todo se consiguieron dos importantes objetivos:
añadir entre los puntos de partida de la AGP un punto referido al patriarcado y el principio de un trabajo sobre masculinidad al interior de la AGP. Se percibió claramente que más hombres y mujeres eranconscientes de que las cosas tienen que cambiar dentro de la AGP. Género debe ser integrado completamente, el pensamiento anti-patriarcal de la AGP debe ser algo diario y vivo dentro de ella.
 
Aunque este seminario será completamente independiente de la AcciónGlobal de los Pueblos, esperamos que contribuya a mejorar este movimiento que en nuestra opinión carece todavía de un componente suficientemente fuerte de perspectiva de género. Para ello, utilizaremos el seminario como oportunidad para preparar dos propuestas para la AGP: un borrador de un manifiesto donde esté integrada la cuestión de género de modo horizontal, y una organización de mujeres para formar parte del Comité de Convocantes.
 
El manifiesto de la AGP contiene una parte de género. Pensamos que este texto parece un añadido. Pensamos que el manifiesto en su totalidad debe integrar un análisis de género. De este seminario, saldrá pues un borrador del manifiesto como propuesta.
 
En la conferencia de Bangalore se acordó que el Comité de Convocantes de la tercera conferencia de la AGP (que tendrá lugar en Latinoamérica en una fecha aún por definir) incluirá una organización de mujeres, además de las organizaciones que representen a los diferentes continentes. El comité de convocantes se completará en una reunión que tendrá lugar en junio de 2000, después de las reuniones continentales de América Latina, Asia y Norteamérica, donde serán elegidos los convocantes de estas regiones. De este seminario saldrá una propuesta de una organización, grupo o movimiento que trabajen con perspectiva de género como convocante temático de género, para que forme parte del nuevo comité de convocantes.
Pero no es tan sólo un problema de la AGP. Los movimientos de izquierdas, los grupos que analizan la económia actual, que proponen una resistencia contra las políticas neoliberales, se olvidan de la feminización de la pobreza, del racismo, del patriarcado. Tampoco faltan ejemplos de organizaciones de mujeres que negarían o expulsarían a una compañera lesbiana, ni organizaciones del norte que no apoyarían jamás a una compañera que pelease contra el capitalismo.
 
Reconocer, defender y practicar la igualdad de género es un trabajo que implica un esfuerzo de educación hacia el interior de las organizaciones.
 
Anexo: La opresión de género
(parágrafo incluido en el Manifiesto de la Acción Global de los Pueblos)
 
 
La globalización y las políticas neoliberales se construyen sobre y aumentan las desigualdades, incluyendo la desigualdad de géneros. El sistema de poder basado en los géneros en una economía globalizada, tal como la mayoría de los sistemas tradicionales, promueve la explotación de las mujeres como trabajadoras, como sustento de sus familias, y como objetos sexuales.
 
Las mujeres son responsables de crear, educar, alimentar, vestir, disciplinar y encaminar a los jóvenes como futura fuerza global de trabajo. Son utilizadas como mano de obra barata y dócil para las formas más explotadoras de empleo, tal como en las maquiladoras de la industria textil y de microelectrónica. Forzadas a salir de sus lugares de origen por la pobreza causada por la globalización, muchas mujeres buscan empleo en países extranjeros, a menudo como inmigrantes ilegales, sujetas a terribles condiciones de trabajo e inseguridad. El comercio mundial del cuerpo de las mujeres se ha transformado en un elemento importante del comercio mundial, e incluye niñas y niños desde los 10 años. Son usadas por la economía mundial a través de diversas formas de  explotación y mercantilización.
 
Se espera que las mujeres solamente sean protagonistas en sus propia casa. Aunque éste nunca ha sido el caso, esta expectativa ha sido usada para negarles su rol en los asuntos públicos. El sistema económico también hace uso de estos roles de género, identificando a las mujeres como la causa de muchos problemas sociales y ambientales. Se denuncia que las mujeres tengan demasiados hijos (en lugar de los ricos consumiendo demasiados recursos) como una de las causas de la crisis ambiental. En forma similar, el hecho de que las mujeres tengan salarios bajos, bajo el supuesto de que la remuneración es solamente una entradasuplementaria a la economía hogareña, es usada para acusarlas por el desempleo masculino y la reducción de esos salarios. Como resultado, las mujeres son usadas como chivos expiatorios, declaradas culpables de crear la misma miseria que las oprime, en lugar de desemascarar al capital global como el culpable de la catástrofe social y ambiental. 
Esta estigmatización ideológica se agrega a la violencia física que sufren cotidianamente mujeres de todos los rincones del planeta.
 
El patriarcado y el sistema de géneros se asienta firmemente en la idea de la naturalidad y exclusividad de la heterosexualidad. La mayoría de los sistemas y estructuras sociales rechazan violentamente cualquier otra forma de actividad o expresión sexual, y esta limitación de la libertad es utilizada para perpetuarlos roles de género del patriarcado.
La globalización, aunque indirectamente contribuye a la lucha por la liberación sexual y de las mujeres, al introducirlas en sociedades altamente opresivas, también refuerza al patriarcado en su raíz de violencia contra las mujeres, y contra los homosexuales, lesbianas y bisexuales.
 
La eliminación del patriarcado y el fin de todas las formas de discriminación de género, requiere de un compromiso abierto contra el mercado global. Igualmente, es vital que aquellos que luchan contra el capital global, comprendan y rechacen la explotación y la marginalización de las mujeres y que participen en la lucha contra la homofobia. Necesitamos desarrollar nuevas culturas que representen alternativas reales a estas viejas y nuevas formas de opresión.